Contador de palabras
Contar palabras, caracteres y tiempo de lectura.
Texto
Traducir texto a código morse y al revés.
Un detalle que se pierde en casi todas las tablas y que sí existe.
El código morse internacional no se limita a las letras inglesas: incluye signos para letras de otros idiomas, y la ñ está entre ellos.
Se representa como raya, raya, punto, raya, raya, y es un carácter propio, no una n seguida de nada.
Las vocales acentuadas del español son otra historia: á, é, í, ó y ú no tienen códigos propios en el alfabeto internacional y se transmiten como las vocales sin tilde.
Eso rara vez causa problemas, porque en morse no se transmite puntuación fina y el contexto resuelve la ambigüedad.
La ü tampoco tiene código en español, aunque el alfabeto sí incluye una ü para el alemán con el código punto, punto, raya, raya.
Y los signos de apertura ¿ y ¡ no existen en morse: se transmite solo el signo de cierre, igual que en la mayoría de las convenciones telegráficas.
El código sigue una lógica temporal, y entenderla vale más que memorizar los signos.
La unidad básica es la duración de un punto. Una raya dura tres unidades.
Entre dos símbolos de una misma letra hay una unidad de silencio; entre dos letras, tres; entre dos palabras, siete.
Esas pausas no son un detalle: quien no las respeta produce algo que suena a morse pero no se puede descifrar.
La longitud de cada signo sigue la frecuencia de la letra en el idioma: la E, la más común, es un solo punto; la Q, poco frecuente, son cuatro símbolos. Es una forma temprana de compresión de datos, un siglo antes de la teoría de la información.
La velocidad se mide en palabras por minuto, tomando como referencia una palabra que dura exactamente cincuenta unidades.
Un sistema anterior al teléfono que no ha desaparecido.
En radioafición la telegrafía sigue siendo una modalidad activa, y en España la Unión de Radioaficionados Españoles y los grupos locales la mantienen viva. La prueba de morse dejó de ser requisito para obtener la licencia hace años, pero la modalidad se practica por gusto y por sus ventajas técnicas.
Y esas ventajas son reales: funciona con muy poca potencia y se sigue leyendo cuando la voz ya se ha perdido entre el ruido.
En navegación aérea y marítima, las radiobalizas siguen identificándose con un indicativo en morse.
La señal de socorro SOS —tres puntos, tres rayas, tres puntos— se fijó como señal internacional en una conferencia de 1906 y sigue siendo universalmente reconocida. No son las iniciales de ninguna frase: se eligió por lo fácil que resulta identificarla.
En accesibilidad hay un uso serio: una persona con movilidad muy limitada puede escribir con un único pulsador usando morse, y es un método de entrada reconocido.
Y para los niños es una buena primera aproximación a la idea de codificar información.
Todo se procesa en tu navegador.
Sí: raya, raya, punto, raya, raya. Es un carácter propio.
No tienen código propio en español; se transmiten como las vocales sin tilde.
No existen en morse. Se transmite solo el signo de cierre.
Una unidad entre símbolos, tres entre letras y siete entre palabras.
Nada. Se eligió en 1906 por lo fácil que resulta identificarlo.
No.