Generador de contraseñas
Contraseñas y frases de paso robustas.
Utilidades
Convertir una marca de tiempo en fecha legible.
La primera pregunta ante cualquier marca de tiempo, y hay una regla sencilla.
Las marcas de tiempo Unix clásicas cuentan segundos y tienen diez dígitos. JavaScript y muchos sistemas modernos cuentan milisegundos, lo que da trece dígitos.
Leer una marca en milisegundos como si fueran segundos te sitúa decenas de miles de años en el futuro. Al revés, acabas hacia 1970. Ambos errores saltan a la vista en el resultado.
Este conversor lo reconoce por la longitud e indica qué ha supuesto.
Algunos sistemas usan microsegundos o nanosegundos —dieciséis o diecinueve dígitos. Es menos frecuente.
Una marca de tiempo está por definición en UTC. Esa es su fuerza: un solo número, sin discusiones de zona horaria.
La conversión a hora local ocurre solo al mostrarla. Por eso aquí aparecen tanto la hora peninsular como la UTC: una hora de diferencia en invierno, dos en verano.
Ten en cuenta además Canarias, que va una hora por detrás de la península. Si tu sistema atiende a las islas, «hora local» no significa lo mismo en todas partes.
La lección práctica para quien construye sistemas: guarda las fechas como marca de tiempo o explícitamente en UTC, y convierte solo al mostrar. Guardar hora local acaba dando problemas al terminar el horario de verano, porque esa noche una hora existe dos veces.
Todo se calcula en esta página.
Diez dígitos son segundos, trece son milisegundos. Aquí se reconoce.
Siempre en UTC. La conversión a hora local ocurre al mostrarla.
Un valor en segundos leído como milisegundos, o una marca de tiempo cero.
Como marca de tiempo o explícitamente en UTC, convirtiendo solo al mostrar.
Va una hora por detrás de la península, así que «hora local» no es única.
No.