Generador de contraseñas
Contraseñas y frases de paso robustas.
Utilidades
Grabar la pantalla desde el navegador.
El navegador ofrece tres ámbitos distintos y la elección importa más de lo que parece.
Pantalla completa graba todo, incluidas las notificaciones que aparezcan. Es la opción más arriesgada si vas a compartir el vídeo.
Una ventana concreta graba solo esa aplicación, aunque pases por encima otra cosa. Es la opción más segura para un tutorial.
Una pestaña del navegador graba solo esa pestaña y permite además capturar su audio, cosa que las otras opciones no siempre ofrecen.
Sobre el sonido hay que distinguir dos fuentes: el audio del sistema —lo que suena en el ordenador— y el micrófono. No siempre se pueden grabar los dos a la vez, y eso depende del navegador y del sistema operativo.
En la práctica, si quieres narrar un tutorial con sonido de la aplicación, la combinación que funciona con más fiabilidad es grabar una pestaña con su audio y el micrófono.
Haz siempre una prueba de diez segundos y escúchala antes de grabar veinte minutos. El fallo más común es descubrir al final que el micrófono no estaba.
Una lista corta que evita tener que repetir la grabación.
Silencia las notificaciones del sistema y de las aplicaciones de mensajería. Un mensaje que aparece en pantalla obliga a repetir el vídeo o a editarlo.
Cierra las pestañas que no necesites: sus títulos son visibles y a veces revelan más de lo que crees.
Vacía la barra de marcadores o escóndela, por el mismo motivo.
Usa un perfil limpio del navegador o una ventana aparte si vas a grabar algo que verán otros.
Comprueba la resolución: grabar en una pantalla muy grande produce archivos enormes y texto ilegible al reducirse. Para un tutorial, una ventana de tamaño moderado se ve mejor.
Y ten en cuenta que el archivo resultante puede ser grande. Unos minutos de pantalla completa a alta resolución ocupan bastantes megas, más de lo que admite un correo.
Aquí hay una cuestión legal que conviene conocer.
Grabar una reunión en la que participas no es lo mismo que grabar una conversación ajena. La grabación de una conversación en la que eres parte tiene un tratamiento distinto del de una en la que no lo eres, y esta última es especialmente problemática.
Además, si en la grabación aparecen personas identificables, estás tratando datos personales, y el RGPD exige una base jurídica, información a los afectados y una finalidad determinada.
En el ámbito laboral hay una capa más: grabar reuniones de trabajo afecta a los derechos de los trabajadores, y la empresa debe informar previamente. Grabar sin avisar genera conflictos y puede tener consecuencias.
La regla práctica y sensata: avisa siempre antes de grabar, aunque técnicamente pudieras no hacerlo. La mayoría de las herramientas de videoconferencia muestran un aviso precisamente por esto.
Y ten cuidado con lo que la grabación captura de fondo: nombres de archivos, correos abiertos, datos de clientes. Es la vía más habitual por la que se filtra información sin querer.
Esta página es informativa y no es asesoramiento jurídico. La grabación se procesa en tu navegador y no se envía a ningún servidor.
No. Se procesa en tu navegador y el archivo se guarda en tu equipo.
Depende del navegador y del sistema. Haz una prueba corta antes de grabar en largo.
Una ventana concreta es la más segura; una pestaña permite además capturar su audio.
Sí, es lo sensato y en el ámbito laboral la empresa debe informar previamente.
La pantalla completa a alta resolución genera archivos grandes. Reduce la ventana.
No, funciona con las capacidades del propio navegador.