Generador de contraseñas
Contraseñas y frases de paso robustas.
Utilidades
QR para enlaces, wifi, contacto y transferencias.
Es el uso más buscado y el peor explicado.
Existe una norma europea para codificar una transferencia SEPA en un código QR: nombre del beneficiario, IBAN y, opcionalmente, importe y concepto. Quien lo escanea con su aplicación bancaria obtiene una transferencia rellenada que solo tiene que confirmar.
Sirve en una factura, una cuota de asociación, un boletín de inscripción o una hoja de gastos. Evita sobre todo teclear un IBAN, que es donde más erratas se producen.
Dos advertencias. No todas las aplicaciones bancarias interpretan el formato igual: pruébalo con la de tu propio banco antes de imprimirlo. Y pon siempre el IBAN también en texto, porque quien no tenga un lector funcionando debe poder pagar igualmente.
Conviene distinguirlo de Bizum, que es un servicio de pago inmediato entre particulares mediante número de teléfono y funciona dentro de la aplicación del banco. Un QR SEPA apunta directamente a tu cuenta y no caduca; un enlace de una pasarela de pago sí puede caducar y tener comisiones.
La distinción esencial, que rara vez destacan los servicios que venden la segunda.
Un código estático contiene la información. Funciona indefinidamente y nada puede modificarlo, tú tampoco.
Un código dinámico contiene un enlace corto a un proveedor que redirige. Ventaja: puedes cambiar el destino y contar los escaneos. Desventaja: si el servicio cierra o la suscripción termina, todos los códigos impresos dejan de funcionar.
Este generador crea códigos estáticos. Para una carta de restaurante, una tarjeta de visita o un cobro, es la opción correcta. Para una campaña cuyo destino puede cambiar hace falta un servicio, sabiendo a qué te comprometes.
El tamaño es la primera causa de fallo. Para impresión, cuenta con dos centímetros de lado como mínimo, y para lectura a distancia aproximadamente una décima parte de esa distancia.
Deja margen blanco alrededor. Un código pegado a un borde o a una imagen no lo detectan muchos lectores.
El contraste debe ser alto y en el sentido correcto: código oscuro sobre fondo claro. Al revés falla en muchas aplicaciones.
Un contenido más corto da un patrón más simple y más fácil de leer. Una dirección larga con muchos parámetros genera una trama densa; acórtala si puedes.
Descarga en SVG para imprenta: escala sin pérdida, mientras que un PNG pequeño ampliado sale borroso y se escanea mal.
Sí, en formato SEPA: beneficiario, IBAN, importe y concepto. Pruébalo con tu propia aplicación bancaria.
No, son estáticos y el contenido está dentro del código.
No con un código estático. Hace falta un servicio de códigos dinámicos.
Dos centímetros de lado como mínimo, y una décima parte de la distancia de lectura.
Suele ser tamaño insuficiente, poco margen o contraste bajo.
No, el código se genera en tu navegador.