Contador de palabras
Contar palabras, caracteres y tiempo de lectura.
Texto
Extraer las frases clave de un texto largo.
Esa distinción determina qué puedes esperar del resultado.
Esta herramienta elige frases existentes según lo representativas que sean: qué palabras se repiten, dónde están, cómo se relacionan con el resto. Las frases elegidas proceden literalmente de tu texto.
Un modelo de lenguaje hace otra cosa: redacta un texto nuevo. Más fluido, con el riesgo de que aparezca algo que no estaba.
La ventaja de seleccionar es que no se puede inventar nada. El inconveniente es que las frases a veces encajan mal entre sí — una frase que empieza por «por eso» cuando la causa ha desaparecido.
Revisa siempre el resultado y conviértelo en un conjunto coherente.
Funciona mejor con textos estructurados y de tema identificable: noticias, informes, artículos, actas.
Mal, en cambio, con diálogo, con textos formados sobre todo por listas, con poesía, y con textos cortos: por debajo de unos pocos párrafos no hay nada que seleccionar.
Mal también cuando lo esencial se menciona una sola vez y de pasada: el método toma la repetición como señal de importancia, y eso no siempre es cierto.
Para estudiar es útil para ver de qué va un texto, pero no sustituye a leerlo: el matiz es justo lo primero que desaparece.
Todo ocurre en esta página; tu texto no se transmite, lo que importa en documentos confidenciales.
No. Se seleccionan frases existentes, así que no se puede inventar nada.
Las frases salen de su contexto. Revísalo y enlázalas.
Al menos unos párrafos. Por debajo no hay nada que seleccionar.
Razonablemente, si contienen texto corrido y no solo listas.
No se transmite nada, así que técnicamente sí.
No.