Índice cintura-altura
Relación entre perímetro de cintura y altura.
Salud y Hogar
Huella y contrahuella según el CTE.
Aquí España tiene una ventaja frente a otros países: la norma es estatal y se puede citar con concreción.
El Código Técnico de la Edificación, en su documento básico DB-SUA de seguridad de utilización, fija la geometría de las escaleras.
La relación entre contrahuella y huella debe cumplir que 54 cm ≤ 2C + H ≤ 70 cm, siendo C la contrahuella y H la huella. Es la misma idea que la regla de la zancada, recogida en norma.
En uso residencial privado la huella mínima es de 22 centímetros y la contrahuella queda entre 13 y 20 centímetros. Para uso público los valores son más exigentes.
La huella se mide sin contar el vuelo del peldaño sobre el inferior, algo que se confunde a menudo al comparar escaleras.
Además hay exigencias de anchura de paso, de pasamanos y de número máximo de peldaños por tramo.
Una escalera existente en un edificio antiguo no se juzga con la norma actual, y por eso siguen siendo legales escaleras muy empinadas en edificios de principios del siglo pasado.
Confirma los valores aplicables a tu caso con un técnico o con tu ayuntamiento antes de construir.
| Contrahuella | Huella | 2C + H |
|---|---|---|
| 17 cm | 29 cm | 63 cm — cómoda |
| 18 cm | 27 cm | 63 cm — cómoda |
| 19 cm | 25 cm | 63 cm — aceptable |
| 20 cm | 23 cm | 63 cm — empinada |
No es una convención arbitraria, tiene una explicación física.
El fundamento es el paso medio de una persona, de unos 63 centímetros.
Al subir, la altura cuenta doble, porque levantar el cuerpo cuesta más esfuerzo que adelantar el pie. De ahí el 2C + H.
Si el resultado queda por debajo del rango, la escalera obliga a pasitos cortos y se pierde el ritmo. Por encima, cada peldaño se convierte en un esfuerzo.
Dos reglas complementarias ayudan a afinar: la de seguridad — contrahuella más huella entre 46 y 48 centímetros — y la de comodidad — huella menos contrahuella en torno a 12 centímetros.
Una buena escalera cumple las tres en la medida de lo posible, además de lo que exige la norma.
El orden práctico, partiendo de lo que está fijado.
La altura entre plantas es un dato: de suelo terminado a suelo terminado. No la altura en bruto — el mortero y el pavimento tienen que estar contados, o el último peldaño saldrá mal.
Divide esa altura entre una contrahuella estimada de unos 18 centímetros, redondea a un número entero y vuelve a dividir la altura entre ese número. Eso da la contrahuella exacta.
Todas las contrahuellas deben ser iguales. Un peldaño distinto — casi siempre el primero o el último — es la causa de tropiezo más frecuente que existe, porque el pie no lo espera. El CTE lo exige expresamente.
El número de huellas es siempre uno menos que el de contrahuellas, porque el peldaño superior es el suelo terminado de la planta.
La longitud necesaria sale de la huella por el número de huellas. Si no cabe, hace falta una escalera compensada, con mesetas o de caracol.
No olvides la altura libre: hacen falta unos dos metros de paso por encima de cada peldaño. En una escalera bajo cubierta se pasa por alto de forma sistemática.
Y si vives en un piso, cualquier obra que afecte a elementos estructurales o comunes necesita el visto bueno de la comunidad de propietarios y, según el caso, licencia municipal.
Que 2 por la contrahuella más la huella quede entre 54 y 70 centímetros, en el documento DB-SUA.
22 centímetros en uso residencial privado, con la contrahuella entre 13 y 20.
Sí. Un peldaño distinto es la causa de tropiezo más frecuente y la norma lo exige.
Siempre una menos que contrahuellas, porque el peldaño superior es el suelo de la planta.
Unos dos metros por encima de cada peldaño, algo que se olvida bajo cubierta.
No.